Vivir, disfrutar de la vida, de este regalo, tan impresionante, tan inmenso, de forma tan inconsciente en principio, cuando comenzamos a tomar conciencia de lo que somos, de lo que tenemos alrededor, de la “infinitud” que nos rodea, de lo más lejano, a lo más íntimo, y todo tan normal, incluso , tan aburrido. Pero con una pasión de felicidad, de plenitud, de placer, poder y amor, que nos mantiene en expectación y en búsqueda continua.